A comienzos del siglo XX, a la vera del Riachuelo, dos agrupaciones de jóvenes se disputaban la supremacía futbolera de la zona. La Rosales (en homenaje a una heroica corbeta), instaló su canchita en un predio irregular de las carboneras Wilson y le ganó su primer partido a Estrella Polar de Parque Patricios. En tanto, en la casa de míster Jacobs, subgerente de las mismas carboneras, todos los domingos por la tarde se reunían familiares y estudiantes amigos del inglés. Un día apareció una pelota, jugaron un rato largo y al final surgió la idea: "¿Y si formamos un club?". Era un 30 de agosto por lo que se eligió el nombre de Santa Rosa. Los rivales eran cada vez más duros y de ahí nació la iniciativa de fusionarse, lo que se concretó el 25 de mayo de 1901. Tras varias idas y venidas se eligió "River Plate" como nombre ya que, mientras se construía el dique 3, habían visto a unos marineros dejar de lado unos gigantescos cajones (lo que llevaban adentro era un misterio para todos) y ponerse a jugar a la pelota. En estos cajones figuraba la inscripción"The River Plate". La primera cancha se levantó del lado este de la Dársena Sud. Allí comenzó a jugar el primer equipo del club: Moltedo, Ratto, Cevallos, Peralta, Carrega, Bard (el Presidente), Kitzler, Martínez, Flores, Zanni y Messina.
El Estadio MONUMENTAL
Desde sus humildes inicios en el puerto, el estadio de River recorrió Sarandí, otra vez la Dársena, Recoleta, hasta afianzarse en Núñez.
Ninguno de los fundadores de River fantaseaba con la escenografía del Monumental allá por 1901. El imponente estadio de Núñez, lógicamente, tiene poca relación con el humilde terreno ubicado detrás de las carboneras de Wilson, en la Dársena Sur, donde Leopoldo Bard y compañía jugaron los primeros desafíos barriales. Aquellos eran días de un baldío con arcos de adoquín, que gracias a las donaciones y el esfuerzo de esos jóvenes se convirtió en la primera cancha del club, que se encontraba en la actual manzana de Pedro de Mendoza, Aristóbulo del Valle, Caboto y Wenceslao Villafañe.
El Estadio Monumental debe su nombre a don Antonio Vespucio Liberti, un visionario ex Presidente de River, quien en 1934 apostó por unos terrenos inhóspitos cercanos al Río de la Plata para poner en marcha un sueño de grandeza. Un 25 de mayo de 1935 se colocó la piedra fundamental. Y en 1936, bajo la dirección de los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra, se inició la construcción del Monumental. Por razones económicas, primero se levantaron tres tribunas. Desde cada una de ellas podía contemplarse el río. El 26 de mayo de 1938 fue el gran día. Cerca de 70.000 espectadores se emocionaron con la fiesta de inauguración y vibraron con el partido entre River Plate y Peñarol de Uruguay. El conjunto Millonario se impuso por 3 a 1; quedó inaugurado el Estadio Monumental.
FELICITACIONES A TODOS LOS RIVERPLATENSES...VAMOS POR OTROS 107 AÑOS





